ACRÓNIMOS


martes, enero 31, 2006
 
Sorpresivamente, oigo llantos levemente obstruidos. ¡Zas! algún niño dolido… otro.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Si el ñandú olvida reir, estará sollozando.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
¡Orgías realizadas gracias a sus más obscuros señores!
 
 
Su opulenta libertad fecundaba exitosos orgasmos.
 
lunes, enero 30, 2006
 
Obesos canarios amarillos se inflan orgullosamente; no entienden solfeo.
 
 
Solíamos oler flores. Impregnados salíamos trotando inevitablemente. ¡Cómo añoro dichas ocasiones!
 
 
Luzbeíta incrustaba nueces de oro sofisticado.
 
 
Olvida recuerdos, intenta esperar nuevos tiempos, amaneceres lindos.
 
 
El jefe era coreano, un típico oriental.
 
 
¡Sólo os libero! Amar, morir, engendrar, no. También ejecuto.
 
 
La amiga nueva come habichuelas ahumadas solamente.
 
 
Al zarpar usaron lanchas.
 
 
El sapo peludo estaba rascando al necio zorro azul.
 
 
En nuestro territorio ríos inmensos surcan terrenos estériles. ¡Cuánta esperanza!
 
 
Ríos abandonados usurpan dañadas almas. Mundanamente, el néctar te entristece.
 
 
Ayer me ausenté raudamente.
 
 
Amé rápidamente, morí obscuramente. Nunca intentaré amar.
 
 
Oíamos trombones en armonía.
 
 
Sereno, un extraño ñandú otea.
 
 
Siempre anhelé días oscuros, mi alma sabría ocultarse. Quisiera un instante sombrío tras abundante sueño.
 
 
Ofrecí favores extraños, nocivos, sexuales. Intenté violar amigas sadomasoquistas.
 
 
El xenón parecía radioactivo: era suavemente incandescente. Obviamente nosotros intuimos situaciones molestas, ofensivas.
 
 
En nuestra feria esperamos respetables manifestaciones artísticas: romanticismo, manierismo, expresionismo.
 
 
Si interpretara la estúpida norma, caería inevitable, obstinadamente. Si accediera, me enfermaría nuevamente. Temo enfermarme.
 
 
Esas quejas únicas, irrepetibles, vencíanme onerosamente. Cansado, abracé cualquier invento o negación, escapando silenciosamente.
 
 
Riendo, esperaba publicar el tan impoluto, diáfano acrónimo. Mientras esperaba, no temía equivocaciones.
 
 
Ayer me ordeñaron repetidamente.
 
domingo, enero 29, 2006
 
Enamórate, no andes mendigando orgasmos. Remédialo ahora, dame amor.
 
sábado, enero 28, 2006
 
Sentí esa necesidad sumamente urgente: adorar lo malo, entregarme neciamente, terminar enamorada.
 
viernes, enero 27, 2006
 
El supuesto plan era raro: acabar nadando, zambullirse adentro de otras revoluciones.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Señor El Numida: no siento, últimamente, alguna leve mejoría en ningún tópico esperanzador.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
-¡Ahí! –dijo obscenamente la exótica señora- ¡Con el nudillo! ¡Tócame eróticamente, sensualmente!
 
 
¡A la cama, obtusos, bandidos adolescentes!
 
 
¿Obscenidades beligerantes? Sólo combato en nuestra alcoba.
 
 
No insistas, no ganarás una nalgada obscena.
 
 
Nunca admiré coroneles, igualmente odié ninguno.
 
 
Elecciones libres esperemos, con consciencia, inventando otra nación.
 
 
¡Espectacular! Siempre pensé, estimado Cabeto, imprimir acrónimos largos. Mientras espero, no tendré elección.
 
 
Sí, amo la vida; amo jugar, especialmente.
 
 
Esa rápida erección, compañero, con intensiones onanistas, no es salvaje.
 
 
Sus intenciones me incomodan. Espero no tener erecciones.
 
 
Estoy muy ocupado cogiendo infantas orondas: nalgas apabullantes, níveas tetas. Eyacularé simiente.
 
 
Osos robustos. Zarigüeyas urgentes. Estaban lamíendose, observándose, sobándose.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Sin otra razón pertinente renuncio. El nuevo día enfrentaré nuevos trabajos. Es mejor estrenar nuevas tareas emocionantes.
 
 
Siendo otra, robé preciosos relojes. Nunca debieron entenderme. Nadie terminó entendiéndome. Mis explicaciones nunca tuvieron éxito.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Así rompí geniales esculturas. No tenía ideas netamente artísticas, sorprendentemente.
 
 
No admiro diosas argentinas.
 
 
Algunos yeyunos ulcerosos no aguantan nada.
 
 
¡Opio placentero! Urge la espera, nuestras tribus ayunan.
 
 
Simplemente observé la elegante ala dorada, opulenta.
 
 
En nuestra fundación estamos remodelando. Mi espacio, donde almuerzo, debe estar soleado.
 
 
Siempre actué libidinosa, ufanamente. Di amor, revelé enfermedades.
 
 
Si otra liebre libera otra zorra, os saludaré.
 
jueves, enero 26, 2006
 
Siete obtusas luminarias lustran ocho zapatos ordenados sigilósamente.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Nuestro unicornio eludió coyotes entre sollozos.
 
 
El xilofonista come opíparamente. Mientras, un loco guitarrista aguarda, rabiosamente, olfateando nueces.
 
 
Ser amable tiene increíbles satisfacciones; fue así como tú obtuviste reconocimiento. Irónicamente, al morir el nuncio, te excomulgaron.
 
 
El mortífero pollo atacó la aldea nuevamente. Dos ovejas lo ahuyentaron satisfactoriamente.
 
 
Once boas se encuentran rondando. Vamos a matarlas empalándolas.
 
 
Ruso idiota: obsérvame.
 
 
Sus ojos no reflejaban el increíble río.
 
 
Ocho juglares olvidaron sonreír.
 
 
Al caprichoso ogro le interesan tus ojos.
 
 
El severo párroco escuchó, resignadamente, al nuevo, zalamero acólito.
 
 
Seguramente ahora no generaré un imaginativo, novedoso acrónimo. Realmente invento algunos malos, estúpidos. No tengo esperanza.
 
 
Nuestras ardillas recuerdan cuando ocho tarados intentaron zurrarlas antes de asesinarlas sanguinariamente.
 
 
Ayer pusiste láudano a un desayuno. Imagina esas risas ofuscadas, narcotizadas.
 
 
Su equipo ganó un importante rally. Los aplaudieron.
 
 
Se ocultó muy bien. Renunciaron a seguirla.
 
 
Otro rinoceronte ansía colisionarme. Intentaré ocultarme nuevamente entre sombras.
 
 
Este juego es rápido, con imaginación. Tiene oraciones.
 
 
Olvidé mostrarte nuestro imponente palacio. Olvidé también enseñarte nuestro todopoderoso ejército.
 
 
¡Enhorabuena niños! ¿Dónde iréis ahora? Blandiendo la espada derrotaron otros sospechosos.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
!Oh, mi niña! Inclementes paladines ondeando trofeos embargaron nuestros tratos endiablados.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
¡Oh, Dios! Indúltanos, omnipotente.
 
 
Sabía alabar: la muy orgullosa derrochaba inspiradoras alabanzas, nunca demostraba odio.
 
 
Oremos, requiero que unamos estas súplicas. También alabaremos salmodiando.
 
 
Zampoña andina: prodigioso aparato tocado en orquestas.
 
 
Siempre oigo ese zapateo.
 
 
¿Eres sabihonda, tirana, injusta, malhablada, ultrajante, lambiscona o soez?
 
 
Es sumamente tonto imaginar, ¡maravillosa ubre lechosa, o salivada!

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
El xilema permite llevar alimento ya abonado. Nunca duerme, obedece mediante estímulos.
 
 
Sin importar nada, cuando explícote, recuerda algo: me enfureces, nunca terminaré explayándome.
 
 
Ahora mejor olvidemos. Recomencemos escribiendo sinceramente.
 
 
¡Ay, maldad! Ora revuelves este sitio.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
¡Sublime Alabama! La inspiración de amores.
 
miércoles, enero 25, 2006
 
El sapo corretea ranas uruguayas para ultimarlas lentamente o sodomizarlas.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Esta salida cruel, ruin, última, pudo ubicarnos lentamente. ¡Otra salida!
 
 
Obvio, no entiendo rencores. Osaron (sin altura) mentir estúpidamente, no tuvieron escrúpulos.
 
 
Están sobrepasándose onerosamente.
 
 
Siento ardor. Busco inmediatamente algo muy especial: noches templadas. Eso.
 
 
Idiotas, más bien. Estúpidas con intenciones levemente esquizofrénicas, soeces.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Intuyo maldad. Bueno, entiendo cada incoherencia; las eludo sabiamente.
 
 
Son imbéciles.
 
 
Ocho cosas acepto; sólo ocho, .
 
 
Opas rehúyen ocasos.
 
 
Somos enanos curiosos, recorremos estepas trayendo oro.
 
 
Ese sobaco tiene olor, me agradaría gozar oliéndolo.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Sobacos apestosos no agradan; revuelven mi estómago.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Supe entender cada oscuro secreto.
 
 
Sembremos olivos, los invito. Tenemos años regando insignificantes olivos secos.
 
 
Otros jinetes oraban solitarios.
 
 
Sigue ese ñoño alardeando. Le arrancaré rápidamente los ojos.
 
 
Siempre ululé predios específicamente raros. Ayer recaí en islas soleadas.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Somos únicos, personas especiales, reyes ampliamente reconocidos. Es imperativo señalarlo.
 
 
Siempre actuando repulsivamente, como animales solos, trabajando indiferentemente. ¿Cuándo os superaréis?
 
 
Sí, urge ganarnos el respeto. Empecemos no creando inútiles acrónimos sarcásticos.
 
 
Señores, acabemos nuestra terrible indiferencia, fijemos intereses comunes, ahondemos donde otros resignaron. Espero sugerencias.
 
 
Nuestros oprobios son olvidados. Tiernamente recuerdo orgasmos santificadores.
 
 
Sugieres algo libidinoso. Déjame, renunciemos a nosotros.
 
 
Sugiero, entonces, no temer infortunios. Mejor intentemos entendernos. Nuestros tórridos orgasmos saldrán.
 
 
Amarte me espanta. Mejor observemos nuestros otros sentimientos.
 
 
Sugiero unirnos ya. ¡Amémonos!
 
 
Extraño sus piernas interminables, necesarias. Amé cada actitud suya.
 
 
Si intentas mamármela, utiliza lametones tórridos. Ay, nena, eso, oh, ...

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
¡Eres soberbia puta! ¡Incluir nuestros amigos como amantes simultáneos!

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Siempre inquieto está mi Popeye rumiando espinacas.
 
 
Siempre empecé nervioso; terminaba, inevitablemente, mintiendo. Intentando empezar natural, terminaba ofuscado, siempre.
 
 
¿Sabian antes nuestros tatarabuelos identificar falsas ideas científicas? ahora resumamos nuestra ostentosa sabiduría.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores. (Amén de que ésta misma, por sí sola, tiene varios errores).


 
 
Le interesan nuestros comentarios. Hacemos alarde, realmente. Le oímos santificarnos.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Somos amigos leales, verdaderos amigos. Nunca debimos olvidar los otros sentimientos.
 
 
La Iglesia nunca comulgará humanos. Actualmente recibe los otarios, salvándolos.
 
 
Esta mañana, por responsabilidad espiritual, salí a reventar idiotas, a lincharlos.
 
 
Siempre es deseable unirse con inefables empresarios, no deseo otra meta empresarial.
 
martes, enero 24, 2006
 
Recuerdo algunos brasileños ardientes seduciéndome.
 
 
Este sapo come arañas, pero ansía rabas.
 
 
Onanistas: cuando un párroco aparezca, recuerden escapar.
 
 
Olvidados reinos ocuparé.
 
 
Su elegante nave tiene abrelatas de oro.
 
 
Nuestro amigo uruguayo sabe esperar apaciblemente sentado.
 
 
Su asquerosa lengua me ocasiona náuseas.
 
 
El xilofonista comió las últimas yemas. El nuevo tamborilero, el salmón.
 
 
Esto no tiene remedio, están ganándose acciones totalmente excluyentes.
 
 
Sigamos intentando entrar, mujer. Podríamos reintentar eternamente.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Siento un temor infundado. Lo evito siempre.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Solamente escuché gemidos urgentes. Resonaban ostensiblemente.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Si ultrajan tumbas ignoradas, los encontrarán seguro.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Sírveme eternamente, siéntete útil dedicándome arrebatados momentos eróticos. No temas: entrégate.
 
 
Si ustedes tienen interés leerán escritos sesudamente.
 
lunes, enero 23, 2006
 
Olía sobre cada una, respirando aromas sutiles.
 
 
Su estadio no tiene iluminación. Me impresiona en noches tan oscuras.
 
 
El sapo permanece amargado. Nuestro tractor ocasiona su angustioso sentimiento.
 
 
Nunca osamos salir a besar enanos ni ogros. Resulta escalofriante sentir pelos o notar deformidades espantosas.
 
 
Sólo un pobre uruguayo respeta a Nosabenoresponde.
 
 
Odio besar esbeltas, sus ósculos supuran.
 
 
Sentimentales estaban nuestros tios, imaginando dulces oraciones.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Olfato bueno, es siempre otro sentido.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Sudan olorosamente los obesos.
 
 
En ningún cauto Estado, ganará urgentes enemigos cualquier idiota distraído. Observará solo.
 
 
Insurrectos nacionalistas terminaron en raros nichos, anónimos muchos. Esperancemos, nosotros terminaremos enceguecidos.
 
 
Algo sucede internamente.
 
 
Sólo un bobo viajaría en reversa. Suena imposible viajar así.
 
 
Sobre ese ñandú, únicamente él, libremente, osaba sentarse.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
El soldado tiene ocupación; impedir cualquier amenaza subversiva.
 
 
Siempre ansío lamerte, usar diabluras amatorias bonitas. Libar eternamente mamas enardecidas, nalgas turgentes, estoicas.
 
 
Sustrajo un celeste urinario muy bello, impecable. Recién entonces, Marel13, orinó saludablemente.
 
 
Siento usarte Cabeto. Últimamente me bajaban ideas raras. Espero, mañana, omitir sentencias.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Se acomodó bien. Imaginó, durante un rato, imprecaciones alarmantes.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Siempre urdí cuentos umbríos, moralinistas, bajos, inservibles. Repito: escribir mal ostenta sabiduría.

REGLA 9: Las frases deben contener únicamente palabras que se encuentren en nuestra referencia máxima, El Diccionario.
 
 
Seguimos en nuestro tema infinito: mejorar. Intentemos escribir nuevos títulos o sucumbiremos.
 
 
Suavemente, un farol realza, iluminando, matices inesperados en nuestro tardío ocaso.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Sentir es nacer; tocar ideas, morir. Inteligentemente, ésta nada, también origina sufrimiento.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Si Alabama, la ioPasita, e., rieran, olvidaríamos negatividades.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
domingo, enero 22, 2006
 
Osos sarnosos comen uvas ricas, excelsas. Comen extasiados.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Sepanlo enanos, no tienen importancia mediática. Insulsos enanitos nocturnos, todos ofuscados salieron.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Oscuros días incitaron al ratón los oscuros sentimientos.
 
 
Eludí xilofonistas intrépidos. Temo odiarlos.
 
 
Siguió urdiendo elucubraciones represivas. Tuvo éxito.
 
 
Ocelotes furiosos retrocedían entre cardos. Esperaban merecer otra suerte.
 
 
Ostras ricas ofrecemos.
 
 
Olvidé retirar tu oro.
 
 
Señor onanista: busque algún cálido orto.
 
 
Seis inadaptados me incitaron lascivamente a rascarles el sobaco.
 
 
Eructé sabrosamente por una mala alimentación. Nunca tuve eructos similares.
 
 
Su orificio colapsó, iniciando aberrantes balazos líquidos espumantes.
 
 
Simpáticos uniformados jugaron en tu orificio sociable.
 
 
Suspira. Ojea la interesante tesis. Asiste risueña ignorando a sujetos.
 
 
Logro observar alas solitarias.
 
 
Estos siempre tienen imaginación, encuentran rápidamente cómo obtener loas.
 
sábado, enero 21, 2006
 
Observaba serenamente cómo un roedor enceguecido comía estiércol.
 
 
Obstinadamente, furiosos roedores espantan zorros cuando oscurece.
 
 
Sólo alucinantes pociones ofrezco.
 
 
sabes algo, pareces onagro

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Obstinado renacuajo: no auspicies motines. En nuestro tranquilo acuario legisla el sapo.
 
 
Ningún ungüento tiene razón, incluso traen implícitos, vicios obscenos.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.


 
 
Nuestras únicas tres remeras inmundas tienen intrépidos volados ornamentales.
 
 
Sobre una sucia urna, respetables ratones andaban buscando alimento nutritivo.
 
 
El león entró violentamente. Asustados, dos amigos susurraban.
 
 
Se impregna la esencia nocturna con ícaros ociosos, siempre amanecen muy endebles, nunca tienen empeño.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Su iris libidinoso examina; nuestro casero intenta ocupar su asquerosa mirada escudriñando nuestras tetas elevadas.
 
 
Sólo una pudo encontrarme rápidamente. Dos o tres amagaron, después olvidaron silenciosamente.
 
 
Estoy llevándome estos gañanes a Noruega, todos están superdotados.
 
 
Olvídenlo, ciudadanos uruguayos; los tallarines amarillos representan tradiciones elegantes.
 
 
Aquesta guarida utilizaremos, aqueste refugio donde amamos… No dudes ocultarte.
 
 
Accedí gustosamente usando aquél riñón. Desde ahora no donaré órganos.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
viernes, enero 20, 2006
 
Su única divisa ondeaba robusta; oculto, seguía aguardando.
 
 
Esa sádica costumbre osa penetrar enardecida, tu alma sudorosa.
 
 
El toro estaba rondando nuestro automóvil. Maldijimos entonces no tener escopetas.
 
 
¿Orinarás, realmente? Inténtalo, niña asquerosa, reiré eternamente.
 
 
Si otra noche ríes incansablemente, en nuestra ducha orinaré.
 
 
Olvidé bucear sólo con escafandra, no introducirme desnudo. Ahora debo emerger sonriendo.
 
 
Silencio; otros ñandúes aparecerán. No digas obscenidades.
 
 
Otro, bebé, nadaría ufanamente bebiéndote ilusiones. ¿Lloras, ahora? reanímate, estarás muy ocupada soñando.
 
 
¡Avancen vuestros ataques, necios, zonzos alemanes! Nosotros dominaremos, obnubilaremos.
 
 
Observo buenas sentencias, espero reservarlas. ¡Vamos avanzando!
 
 
Sueño, entonces, con regresar entero; tú, observa.
 
 
Si esa mujer olvida venir, intentaré escuchar nuevos temas en secreto.
 
 
Ovario busca semen cálido, espermatozoides nadando o semovientes.
 
 
Oí jadeos obscenos.
 
 
¿Siempre actuando como inadaptada? ¡Alabama! ¡Deja! Ojo...
 
 
Siento un pequeño espasmo, recuerdo inmejorables orgasmos. Requiero estar saciado.
 
 
Olfateaste rápidamente nuestro alegre malvón. Entonces notaste tantos olores superiores.
 
 
Si obtienes sangre, inútil es ganar ornamentos.
 
 
Antes me inspirabas gracia. Ahora, sosiego.
 
jueves, enero 19, 2006
 
Estoy sudando por estar reiteradamente agasajando nalgas, zorreando amigas.
 
 
En ningún caso amé mucho. Antes, relativamente, sólo estafaba.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
En ningún caso amé mucho. Amor relativo, se entiende...

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
En nuestra cama, abrazados, morimos. Allí rompieron su esperanza.

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
REGLA 7: Un mismo participante no debe escribir dos frases seguidas.
 
 
En nuestra cama, abrazados, morimos. Allí rompieron su esperanza.
 
 
Encontramos sensuales coristas ululando para encamarse.
 
 
Su oso bonachón escupe.
 
 
Olí buenos sexos. Embadurné solitarias, impresionantes vulvas. Además, sobé.
 
 
Sigo expresando risibles ideas obsesivas.
 
 
¡Ostias! Recibí dos empellones nefastos. ¡En serio!
 
 
Estábamos sentados todos, unidos por igualdad de órdenes.
 
 
Obstinado, bruto, soso. Todo reconstruye un yo estúpido.
 
 
Sigo, ociosamente, blasfemando. Repito, estúpidamente, nuestros terribles errores. No digas idioteces. Dios obstruye.
 
 
Entiendan, nunca formaremos equipo. Retráctense mejor, esto de amar debería estar sobrentendido.
 
miércoles, enero 18, 2006
 
Era nuestro feriado, el río me estaba dando azotes.
¿Dónde? ...
¿En serio?...


Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Si otro ñato apareciera nadie debería ocultarlo.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
En nuestra fiesta estuvimos riendo mucho. El domingo aburridos. Después estuvimos soñando.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Sentí inmensa empatía, toleraban enfermedades.
 
 
Soltaron una carcajada. Eran seis o siete.
 
 
Soltó el xilofón asustada, gritó, empezó nuevamente a reír. Ignoraba otros sucesos.
 
 
El xerógrafo obtuvo notas espectaculares. Relacionó a múltiples oradores sexagenarios.
 
 
Sin otros comentarios. Imperfectos acrónimos balbuceó. ¿Lo exoneramos?
 
 
Discreta, excelente cocinera, inteligente; soy ideal, obsequiosa, notablemente estricta, sociable.
 
 
Siempre, amor, negaste infidelidades. ¿Debería adoptar decisiones?
 
martes, enero 17, 2006
 
Experimento xeroftalmía, pero estoy recuperándome. Invierto en novedosos cambios intentando alcanzar sanidad.
 
 
Siempre intento no gesticular, aunque repita tus experiencias.
 
 
Siempre anhelo tus agradables nalgas. Ansío singarte.
 
 
Siento otra boca rasgando estos pezones rotos. Otro tío embiste generosamente incitando dolorosos orgasmos. ¡Satanás!
 
 
Si obtienes buenas remuneraciones, entonces podrás retribuir otras tantas. Esas ganacias incrementarán doblemente otros salarios.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Sintiéronse ensuciados nuevamente. Sintiéronse asqueados, cual infelices orates narigones: eran sobreprotegidos.
 
 
Ósculo, beso improvisado. ¡Tienes... un adorable reflejo! Invócame ocultas sensaciones.
 
 
Oremos remembrando obituarios.
 
 
Otro trabajo obligó repetidamente rescatar ideas. No ocultó la astucia repentina. Ignoró nuevos gastos. Ocultó lo ocultable. Ganó oro.
 
 
Estoy sumamente conmocionado, ocultaste nuestros descubrimientos iniciales del otorrinolaringólogo.
 
 
Si un beso inspiras, tragas amor. Más, en nuestro tesoro escondido.
 
 
No olvides, cuando te untes remedios, nunca oprimas súbitamente.
 
 
Agua gris: urge asearla. Río de escombros nocturnos.
 
 
Siempre oigo sus preguntas. Estoy contestando, hombre. ¡Aguarden!
 
 
Oculté bien todos esos nidos de ratas. ¿Alguna sospecha?
 
 
Otro bonito tema éste. ¿No deberíamos remitir acrónimos sesudamente?
 
lunes, enero 16, 2006
 
¡Síguele! Intentos gramaticales nulos obtendrás.
 
 
¡Otro repentino trauma ortográfico! Grandes reprimendas alcanzarán. Fomentaré insertar comas, ostentoso signo.
 
 
¡Será idiota! Legó esos nardos casi inodoros. Alguien rememoró ese iluso suceso.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
¡Oh Rey! Todos osaron gritar rápidamente, alevosamente. Fieras indómitas, ¿cuándo os silenciaréis?

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
domingo, enero 15, 2006
 
Ocio rampante, tensión ociosa, gracia rancia, aventura fodonga, intensidad calma; oxímorones sencillos.

REGLA 4: LA frase no es una oración completa.
 
 
Es muy bueno escribiendo. Leyendo las enciclopedias conoció, indudablemente, datos ortográficos.
 
 
El xenón, comúnmente usado, se encuentra nuevo, más embellecido.
 
sábado, enero 14, 2006
 
Ostento cada uña limpia, tersa, alardeando realeza, excelencia...

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Ese xilógrafo compró unas setas. Extraño, ¿no? Me ocultaré

REGLA 1: La oración no tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Es sumamente posible equivocarme cuando intento alegrarme leyendo. Me encuentro notoriamente triste. Excúsenme.
 
 
Sentirte es necesario. También intentaré redimirme masturbándote especialmente.
 
 
Estúpida, no intentes gemir más. ¿Aparentas sentirme?
 
 
Siempre urge descifrar enigmas.
 
 
Se abrió la ventana, entornóse misteriosamente. Obviamente nada oí. Sudé.
 
 
Sin acrónimos realistas, compañeros, amigos, seremos todos ignorantes. Cambiemos ahora, ¡salvémonos!
 
 
Silbamos antifonías levemente umbrías, disonantes, oscuramente sarcásticas.
 
 
Es raro, otros ganaron euros; nosotros apenas saludos.
 
viernes, enero 13, 2006
 
No estoy realmente vencido imaginando ocioso sus atributos, mujer, en noches taladrantemente erógenas.
 
 
Se escondió, no sé aún cuándo. Intuyo otra negación.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Nada espero realmente. Vivo indiferente. Oso salir a menudo, es nueva tal sensación.

REGLA 1: La oración NO tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Rápidamente uniste fuerzas incontables. Atacaron nerviosamente.
 
 
Obeso libidinoso, vas insinuándote demasiado. Arréglatelas, rufián.
 
 
Esas nalgas tremendas enajenan… Requiero olvidar.
 
 
Sigilosamente, iré entre matorrales para romperlo entero.
 
 
¿Obeso? ¡Bah! Voy intentando ejercitarme desde ayer. Delgado estaré siempre.
 
 
¿Sabes, obeso ñoño? asqueas nomás, diciendo obviedades.
 
 
Estoy nomás follando alocadamente, dichosamente. ¿Estaré soñando?
 
 
Soy un bestia infiel. Tú admites mentiras; entonces, no te enfades.
 
 
Olvidé días intensos, obsesivos. Los abanandoné súbitamente.
 
 
De inauguraciones asquerosas reniego, instintivamente ódiolas.
 
 
Siendo el xenófobo un asqueroso libertino, indico damnificarle a diario.
 
 
Dices idioteces continuamente. Otra tontería, otra memez insulsa... acabará sepultándote.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
¡Sí! Es xenófoba. Usualmente añado la induvidual, dadas algunas dicotomías.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
¡Siento un calor, una ligera elevación! ¿No tienes otra sexualidad?
 
jueves, enero 12, 2006
 
Eso sí puede enojarme, camarada. Tratar amargamente clítoris usados, ¡los amo! Regularmente están suculentos.
 
 
Son ingratos. Nadie gasta unánimemente libertad alguna. Recelosos, miran enloquecidos nuevos torneos espectaculares.
 
 
En sus corazones albergaban nuevos deseos, algunos los ocultaban singularmente.
 
 
Solían actuar todos impunemente sacando faltas a cada integrante español. Nunca debieron ocasionar más escándalos.
 
 
Soy otro sexólogo perdido, empecé consultando, he acabado satisfaciéndome.
 
 
Esa necesidad literal asquea todavía, además, debieron aunar sospechas.
 
 
Estos nacos toman refrescos enlatados, ¡guácala! Urge enseñarles nuevas sensaciones enlatadas.
 
 
Oh, bestias, viles idiotas. Ahora me escucharán. Nada temo. ¡Entréguense!
 
viernes, enero 06, 2006
 
Es natural rechazar el deseo. Algunos recomiendan altruismos sexuales.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Odiosa bestia, vívora intrigante, a mi esposo no te enredarás.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Osado soy, a diario obviamente.
 
 
Olfateé la apacible vid inundándome, atragantándome.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
"¡Oh sorpresa!" agregó doña Olavia.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Reía el famoso uruguayo, ganador intrépido, osado.
 
 
Sólo ese diario usó como triste, oloroso refugio.
 
 
Orgullosa, recibí naranjas amargas. ¿Merecía esto? Ninguna tenía olor seductor.
 
 
Sencillamente estoy conversando reunido en tus ornamentos.
 
 
Lastimado, un gris unicornio buscaba refugio en secreto.
 
 
Sonaban orquestas lúgubres.
 
 
Once serenatas cantó usted, resueltamente, al sol.
 
 
Americanos locos guardan ubres nórdicas oscuras.
 
 
Seguramente antes tenías amigos. Ninguno imaginó cambio alguno.
 
 
Estimado señor Cabeto: repetidamente, usted parece una llaga ortográficamente satánica.
 
 
Sarcásticamente usaste particiones lindantes. Increíble cómo antes nunca tuviste escrúpulos.
 
 
¡Anda! No te esperaré suplicante.
 
jueves, enero 05, 2006
 
Elijo separar putrefactos espárragos roñosos aunque no zumben antes.
 
 
¿Amar? Me arde rabiosamente tu esperanza.
 
 
Sola, oculta, lograrás amarte.
 
 
Son estas noches sinceramente atroces, contigo ido. Otra noche espantosamente sola.
 
 
Son once noches repetidas esperándote, intentando recordar instintivamente algunas sensaciones.
 
 
Si olvidaras mis ojos, sonreirías.
 
 
Somos actores con amplio repertorio, ofrecemos ímpetu, desempeño ejemplar. Así somos.
 
 
El sabor clásico andino requiere papas, alcachofas, dos obleas sacaroideas.
 
miércoles, enero 04, 2006
 
Sólo un cerdo innoble. Otro... ...

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
El secreto causaba atormentados recuerdos, poseídos absesos dolorosamente oscuros, sucios.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Escúchame, necio gavilán rapaz. Anida nuevamente donde existan cerros escarpados.
 
 
Anímate, prostituta, rehaz esa serena unión renegada. Apúrate, dime algo, meretriz; esconderte no te engrandece.
 
martes, enero 03, 2006
 
Olavia, reza apresuradamente.
 
 
Silencio, una prostituta llora. Inclínate, corazón, inclínate: ora.
 
 
Amada, suplícame cariño, únete al suplicio.
 
 
Así, mami, espérame ronroneando ilusiones como ascuas.
 
 
Oscuridad sin cuartel, umbral reciamente eclipsado… ¡cuánta ira da América!
 
 
Ese mierda putañero alardea con humildad oscurecida.
 
 
Recién acuñé dos ideas: coger alegremente, lamer majestuosamente entrepiernas. ¡Nunca tendré empacho!
 
 
El xilógrafo crea imágenes talladas. Arte de oscuros sobrerrelieves.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Respetamos aquél dicho: "Increíble culo, adorable, libidinosa mujer", explican numerosos tipos excitados.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Sí, erotízame radicalmente
 
 
Sensualmente, uso nauseabundas tortas untándolas obsequiosamente sobre otro ser.
 
 
Sí, estoy xerografiando unos anuncios luminosos, estarán suntuosos.
 
 
Ahora me incentivaron. Generaré acrónimos sexuales.
 
 
Naturalmente, Alabama, tus últimas raras aficiones logran excitarme zurriando amigas.
 
 
Experimento novedosa lascivia olisqueando quijadas ulcerosas. Excitan copiosamente esta naturaleza.
 
 
Estas tetas erectas realmente no amamantan, mamá. Estas níveas tetas enloquecen.
 
 
El torpe enemigo retador negó amar mis excelentes nuevas tetas exhuberantes.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Espíritus, sáquenme tanta amargura. Lloraré las almas, rezaré eternamente.
 
 
Seguiré infinitamente, gozaré ululando. ¡Estallaré!
 
 
¡Sí! ¡anal! No te obnubiles, sigue...
 
 
Aquí vamos empezando, mañana allá repetiremos importantes asuntos santos.
 
 
Ahora: huir o rezar avemarías...
 
 
¡Sentate, idiota! ¿Lo escuchaste? No, claro. ¡Imbécil! Oíme, serenate ahora.
 
 
O reniegas, o nada. ¡Dímelo, asna silenciosa!
 
 
Estamos mareados. Buscamos rosas ufanas, jazmines avezados, dalias orondas.
 
 
Hoy imaginé el rudo alambre taponando -imaginariamente, claro-, al mono -experto narcisista-, totalmente embrujado.
 
 
Oramos hieráticamente.
 
 
Solo olores pútridos las abuelas nos dan, oh...
 
 
Oímos los vientos iracundos del este soplando.
 
 
Nadie intenta esconderlo. Gozamos usurpando, estafando. No lo olvides.
 
 
Son, ustedes cuatro, unos malditos bribones entrometidos. ¡Niéguenlo!
 
 
Sé escribir rondós, elegías, novelas, alabanzas. Todas así sucumben.
 
 
Suenan anestesias nauseabundas torciendo indios. Fortifiquemos incisos calibrados antes de orar repetidamente alertando serenatas.
 
 
Elevaremos sus corazones, oraremos nuestras divinas intenciones, dulces oraciones santificadoras.
 
 
Saqué ostiones nadando, sirenas atentas me enseñaron náuticos tesoros escondidos.
 
 
Espero, sinceramente, poder estar reposando allá, no zoncear aquí.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Saetas opacas nos sorprendieron acuchillando malamente, esta, nuestra tierna esperanza.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Remendamos aquellos talegos arruinados sonsamente.
 
 
Aquí maté ochenta ratas.
 
 
Se encontraron. Ruborizados, reían alegremente del amor.
 
lunes, enero 02, 2006
 
Nótese, esto observo: zafacocas entre los aburridos neozelandeses desencadenando eternas situaciones estremecedoramente sinvergüenzas.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Esos xenófobos colombianos ingratos traen alarma creciente indemnizando opas neozelandeses.

REGLA 1: No tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
 
 
Sin ojos la iguana te alcanzó rauda, intrusa ocupante serrada.
 
 
Sus olvidados labios apremiaban mi espíritu. Nunca tuve excitación.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Sobre olas libanesas insinuabasen torsos albinos, rubicundos, iracundos. Ostras solamente.

Regla 2: La oración tiene faltas de ortografía.
 
 
Oscuros sentimientos contengo, usurpando recuerdos entre cenizas incestuosas, dando amores solitarios.
 
 
Obligado, liberé veinte iguanas de Arizona ligeramente oscurecidas.
 
 
Estoy sirviendo tu última petición. Inmediatamente después, olvídalo.
 
 
Así duerme, remolón, el dromedario estúpido.
 
 
Solamente emanaba mugre acumulada nocivamente adrede.
 
 
Saldremos a bucear esta semana.
 
 
Silvia adoraba basurear energúmenos solitarios.

REGLA 5: No se permite usar nombres propios.
 
 
Soy un bestia innoble, también onanista, ¿sabés?
 
 
¡Sos insoportable! Gemís insultatemente, luego orinás sobre algunos matorrales enanos. No te entiendo.

REGLA 3: La frase anterior tiene errores.
 
 
Si, una bailarina intenté tentar, ocultándonos sigilosamente.

REGLA 2: La palabra sí, cuando denota afirmación, debe llevar tilde.
 
 
Estoy manejando puros automóviles nipones, alegremente doy acelerones súbitos.
 
 
Estaba sulfurado, furioso: untaban miel en sus empanadas.
 
 
¡Sucio obispo ñiquiñaque, esfúmese!
 
 
Sentimientos oscuros, recuerdos delirantes, incoherencias, demencias oníricas, soñé.
 
 
Estaba fumando estopa robada viciosamente en Sumatra cuando escuché nueve tiros escalofriantemente sórdidos.
 
domingo, enero 01, 2006
 
Obsequiar narcóticos es realmente obsceno. Si acaso mézclalos en néctares, tés efervescentes.
 
 
Yo elegí robar buñuelos erógenos, robarlos onerosamente.
 
 
Soy oaxaqueño yerbero.
 
 
Soy erótico, narcisista, altanero, dulce, onanista, rastrero: Eso soy.
 
 
Sucia amargada, cruel rastrera, amargas mi espíritu negando tus orígenes. Regla #3: la frase anterior tiene errores.
 
La última palabra del último post sirve de acrónimo para la frase del siguiente.
Debido a los cambios que está implementando Blogger, debes teclear /ncr al final de la dirección del dominio que tu navegador te muestre. Es decir, si en la barra de dirección de tu navegador muestra "http://acronimos.blogspot.com.ar", deberás teclear "http://acronimos.blogspot.com.ar/ncr".

Puntaje a partir del 1° de enero de 2008

Cabeto Administrador +1181
LaTurca +1054
Marthita +874
Ala +782
Emmanuel +618
Adriana +266
Gloria +168
Algo para recordar +136
Eli +122
Susy +089
Rubén +083
Diego +079
Sigilosa +053
Cecilia +029
TT +027
Francisco +012
Javier +011
Alabama Worley +010
Vylia +010
Dante Co-administrador +003
Juan +003
La Co +001
Nashira +001
Yue +001
Valeriana -002

PUNTAJE HISTÓRICO

Cabeto Administrador +2356
Emmanuel +1893
LaTurca +1736
Ala +1268
Marthita +1107
Adriana +335
Olavia Kite Fundadora y administradora +300
Diego +124
Dante Co-administrador +073
Vylia +072
La Co +039



Último recuento hecho el dos de abril de 2012 con el acrónimo de LaTurca terminado en 'acrónimo'.


- CAJA DE RESONANCIA -



¿QUÉ ES?

acrónimo.
(Del gr. ̚κρος, extremo, y -ónimo).
1. m. Tipo de sigla que se pronuncia como una palabra; p. ej., o(bjeto) v(olante) n(o) i(dentificado).
2. m. Vocablo formado por la unión de elementos de dos o más palabras, constituido por el principio de la primera y el final de la última, p. ej., ofi(cina infor)mática, o, frecuentemente, por otras combinaciones, p. ej., so(und) n(avigation) a(nd) r(anging), Ban(co) es(pañol) (de) (cr?di)to.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Acrónimos empezó como un divertido juego de palabras en inglés que pronto fue adaptado al portugués, y ahora, al español. El objetivo es construir una frase a partir de las letras de la última palabra del post inmediatamente anterior. El carácter de la frase (serio, tonto, indecente) no importa. ¡Lo esencial es que la frase forme el acrónimo correctamente y tenga sentido! Cada frase correcta le otorga 1 punto al jugador.


JUEGA

¡Todos están invitados a jugar! Dejen un mensaje en la Caja de resonancia con su nombre, E-mail, la dirección de su página (en caso de tenerla) y su país de origen. El único requisito indispensable es tener una cuenta en Blogger. ¿Qué esperan? ¡Únanse y diviértanse!

Blogstop es el juego original. Acrônimo es el juego en portugués.


REGLAS
  1. Se otorgará un punto a una oración si ésta tiene sentido, buena ortografía y gramática, y si tiene como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
  2. Se quitarán dos puntos a una oración que contenga faltas de ortografía o sintaxis.
  3. Se quitará un punto a una frase que parta de otra que contenga faltas gramaticales u ortográficas.
  4. Se quitará un punto a la frase que no tenga como acrónimo la última palabra de la frase anterior.
  5. Las oraciones deben ser completas, con sujeto y predicado. Los fragmentos serán tomados como faltas gramaticales.
  6. No se permite usar nombres propios, exceptuando el caso de nombres de jugadores de este blog, escritos tal como aparecen en la tabla de puntaje sí son permitidos.
  7. La última palabra de su frase no puede exceder los 20 caracteres, y debe ser puesta en negrita.
  8. Nuestra referencia máxima es, El Diccionario. La excepción a esta regla son los nombres propios aceptados (ver regla #6). Es decir, una palabra es válida ÚNICAMENTE si aparece en la lista de jugadores de Acrónimos o si aparece en el diccionario de la RAE, tanto en búsqueda directa o dentro de una definición.
  9. Un mismo participante no debe escribir dos frases seguidas; se parte siempre de la frase de alguien más.
  10. ¡Revisen bien sus frases antes de publicarlas! No quieren perder puntos, ¿o sí?
  11. Los posts no deben contener nada que no sean las frases del juego. La Caja de resonancia está abierta para cualquier otro tipo de conversación y avisos del administrador.
  12. Dado el caso de que dos o más personas escriban frases a partir de la misma palabra, sólo la primera en aparecer publicada será válida. Si varios minutos después aparece la otra oración, aunque ésta muestre una hora anterior, será inválidada, siempre que el hecho suceda cuando pueda ser válidado.
  13. Cuando un post no sea aceptado (si no cumple con alguno de los requisitos), el siguiente debe partir de la última frase correcta que se haya escrito.
  14. Para asegurar su permanencia en Acrónimos, los jugadores deberán hacer como mínimo un post cada tres meses. En caso de ser retirados del juego, pueden solicitar su reingreso con un comentario en la Caja de resonancia.
  15. NINGÚN jugador podrá borrar o modificar su oración publicada una vez que otro jugador haya publicado una nueva oración a partir de ésta.
  16. Cualquier discusión en torno al desarrollo del juego será moderada por el Administrador y resuelta por éste.

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